All posts filed under: Notas de un escritor

Desde cuarentena: escribiendo una novela

Me he dado cuenta que solo escribo aquí cuando no sé qué escribir en otros lados. Con otros lados, me refiero al guión para la segunda temporada del podcast “El rincón del escritor” y el primer borrador de una novela ambientada en Seúl. En el día 81 de cuarentena no hay mucho que contar, salvo que el mundo está enfrentando muchas cosas en estos momentos y que las cosas que conocíamos ya no son las mismas. Pero enfocándome en esta parte del mundo, en mi mundo y en mi realidad, soy consciente de la suerte que tengo de poder contar con una casa (aunque sea prestada) y el tiempo libre para poder escribir. Divido mis días entre escribir el primer borrador de la novela durante las mañanas y; por las tardes, me dedico a ver algún drama coreano con mi novia, quien se encuentra a muchos distritos de distancia desde donde yo estoy. (Actualmente estamos viendo #BoysOverFlowers y déjenme decirles que la historia es muy buena). Deteniéndome por un momento en los dramas coreanos, quiero …

Pase lo que pase, sigue escribiendo

Debería haber escrito esto hace mucho tiempo, pero lo que sucede con el arte durante estos meses es que resulta mucho más difícil de hacer. Al menos eso es lo que me sucede conmigo. Pienso que la creación durante estos tiempos es un tema del que deberíamos estar hablando mucho más seguido. Sobre todo porque no solo implica el hecho de crear durante una pandemia, sino que además debemos reunir fuerza mental, y a veces física, para olvidar por un momento todo lo que sucede afuera y poder crear algo. Sea pintura, música o escritura; crear durante estos días viene siendo una tarea titánica que termina conmigo sentado en el sofá preguntándome si todo esto realmente vale la pena. Y la verdad es que creo que sí vale la pena. Porque es en estos momentos cuando la función del arte es la de preservar el amor que hay en tu corazón y de mantener las esperanzas de que al final las historias siempre han existido y seguirán existiendo. Lo que viene sucediendo es que las …

Escribir con música de fondo (Sobre Soundtracks)

Me he dado cuenta de algo: siempre estoy escuchando canciones con el fin de poder escribir historias. Eso es un hecho nuevo para mí, por más obvio que suene. Si bien es cierto he estado armando playlists desde hace más de dos años para una historia en particular, hace poco me he dado cuenta que realmente lo hago para poder encontrar inspiración o un camino a través de las melodías.  La verdad es que desde hace mucho tiempo que no escribo. Siendo más específico, desde hace mucho tiempo que no escribo una historia completa. Durante los últimos tres meses he estado comenzado historias, buscando voces e inspiraciones pero sin llegar a ningún lugar. En parte es debido a la presión que yo mismo me pongo cada vez que olvido que escribir debe ser un acto que me permita tranquilidad.  Siempre que he hablado de escribir lo hice con una sonrisa en el rostro y el sueño de querer escribir muchas historias. Hay días en donde olvido eso y pienso que escribir sirve solamente para llegar …

Días de aislamiento: por qué escribo

Cualquiera podría pensar que estar encerrado en casa durante quince días o algo más, podría significar una excusa perfecta para escribir. Lo mismo pensaba, pero aquí estoy en el día seis del aislamiento social obligatorio decretado por el gobierno y me encuentro viendo dramas coreanos, leyendo y, sobre todo, con tiempo para meditar un poco más que antes. Pero no estoy escribiendo. Al menos, no lo estoy haciendo al ritmo acelerado que había imaginado. Sin embargo, me encuentro pensando mucho más en guiones o diálogos para historias que están por escribirse. Hace algún tiempo escribí aquí sobre el hecho de que escribir a veces no era escribir en una hoja en blanco, también lo era pensar en tu historia, leer libros y ver películas que te pueden servir como referencia en algún momento. También me encuentro estudiando las rutinas de otros escritores. Me sorprende muchísimo la forma que tiene Haruki Murakami para escribir sus novelas largas, en donde siempre despierta a las 4 de la mañana y se acuesta a las ocho de la noche. …

Cambiando el agua de las plantas

El otro día recordé que, antes de mudarse a España, mi madre me encargó sus plantas de agua. Preocupado subí a la azotea y las encontré en la misma esquina en donde las había dejado hace varias semanas. El sol les daba por completo y muchas de sus hojas estaban ya marchitas. Lo primero que hice fue traerlas conmigo a la cocina, en donde hice un espacio. Limpié los envases en donde estaban y los volví a llenar de agua limpia. Entonces comencé a retirar las hojas muertas y fue ahí en donde comencé a comprender que las plantas tenían mucho para enseñarme… Como lo veo yo, las hojas marchitas representan las cosas que tenemos en nuestra vida y lamentablemente ya no funcionan, por más que nos esforcemos, cambiemos de agua y pongamos un rato al sol y luego a la sombra, ya no se podrá hacer nada. Lo que queda por hacer es retirarlas con mucho cuidado para que no lastimen a las demás hojas que aún están a salvo. Entonces comencé a retirar …

Desde un lugar en construcción: mi corazón

En el año nuevo chino leo a Cortázar y escucho un poco de jazz. Ahora mismo suena “It Never Entered My Mind” de Miles Davis. Las cosas que siento comienzan a ser bastante más cálidas que los días anteriores. Y no significa que esté olvidando, mas bien que sigo recordando pero sin tanto dolor. Estar en la Casa de la Literatura es algo que me entretiene y, por qué no decirlo, me salva. Poder estar aquí por un buen rato, mientras afuera el mundo sigue su curso es algo que me parece realmente adecuado dadas las circunstancias en las que se encuentran mi corazón y también mi alma. Si en mi corazón pudiera ponerse un letrero, sería el siguiente: “Cerrado por mantenimiento. Lamentamos las molestias causadas a los transeúntes. Sugerimos tomar rutas alternas y otras precauciones”. Puede parecer graciosa esa imagen pero, de alguna manera u otra, es la verdad. Y mientras mi corazón y alma se encuentran en reparación no puedo evitar notar la forma en la que escribía Cortázar. ¡Qué manera tan dulce …

Kafka en la Orilla otra vez

De pronto tuve esta sensación de querer estar en otro lugar. Por supuesto, sé que físicamente me es imposible en estos momentos porque es día de semana y se da la ligera curiosidad de que me encuentro trabajando con un horario de oficina. Por supuesto, la respuesta rápida es agarrar algún libro y leerlo. Pero esto es lo que sucede… En estos momentos, mientras escribo esto, no estoy siendo capaz de concentrarme en historias que me resulten largas y/o tediosas. Esto es algo subjetivo, porque puede que un libro sea realmente largo pero al leerlo no me parezca en absoluto largo y para nada tedioso. Tiene más que ver con la historia que no me logra capturar. Me acaba de pasar con el segundo libro de “La Muerte del Comendador” de Haruki Murakami. Y honestamente me molesta bastante que me haya pasado eso, porque disfruté la primera parte y, además, Haruki es uno de mis autores favoritos y más importantes en cuando a influencias se refiere. Sin embargo, lo dejé pasar. Hay libros que nos …

Breves párrafos

A veces leo breves párrafos de grandes escritores. Un día es Julio Ramón Ribeyro, al otro es Rosa Montero y, en la mayoría de los casos, siempre es Julio Cortázar. Los leo casi sin querer, como al vuelo, como quien pretende irse para no volver, pero siempre me obligan a detenerme porque la forma en la que han sido escritos siempre me atrapa. ¿Cómo es que logran ese nivel? me pregunto. Yo sé la respuesta. Es la misma respuesta a todas las preguntas que tengo acerca de la escritura. Se logra de una sola manera, escribiendo. Pero mira, Julio, yo tiempo no tengo. Bueno, tengo las noches que últimamente son largas y frías, solitarias y tristes, pero no hay cuando llegue a ese nivel que leo en tantos libros. ¿Será acaso que además de tiempo es ponerle el corazón a todo? ¿Será posible? Ahora mismo mi corazón se ha quedado entre Jesús María y San Isidro, así que no tengo nada que poner a lo que escribo, salvo mentiras que la mayoría de las veces …

Pequeñas librerías

A veces hay pequeñas librerías que lo sorprenden a uno. A veces también hay frases que le llegan a uno en el momento exacto y necesario. Como me pasó a mí junto a una frase de Julio Cortázar hace un par de días. Él decía lo siguiente: «Querer a las personas como se quiere a un gato, con su carácter y su independencia, sin intentar domarlo, sin intentar cambiarlo, dejarlo que se acerque cuando quiera, siendo feliz con su felicidad». Y pienso yo, ¿no será esa la clave para ser feliz, Julio? A lo mejor sí. Pero también pienso en que aquella frase se puede referir a uno mismo, en donde se comenzaría diciendo “quererse a uno mismo como se quiere a un gato”. ¿Ves cómo cambia? Y es que a veces hay que permitirse ser libre, no cambiar, tan solo ser uno, feliz a nuestra manera. Y estos días vengo siendo feliz conmigo mismo. Hay dolor y un vacío que por ratos me llama. Pero en medio de todo eso, encuentro tranquilidad y una …

El último día del 2019

En el último día del 2019, me desperté sobresaltado. Había estado soñando nuevamente con mis héroes literarios. Otra vez era Hemingway y las calles de París. A estas alturas sé que el haber estado en París por unos breves cinco días ha calado en mí mucho más de lo que habría imaginado. A decir verdad, me habría gustado quedarme para siempre y no volver, pero la culpa es mía por no haberlo mencionado en aquel momento. Tampoco sabía que iba a terminar por recordar tanto aquella ciudad. Luego está Ernest Hemingway con sus cuentos y su novela “The Sun Also Rises” (Fiesta, en español) en donde habla de París y de sus paseos por la ciudad. También está ese libro de ensayos y memorias titulado “París era una fiesta”, el cual fue publicado póstumamente. Todo eso hace que muy dentro de mí esté buscando alguna excusa para volver a la ciudad de las luces. En el último día del 2019, luego de lavarme la cara y mirarme al espejo pensé en el paso de los …