Escritura
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Rutinas para escribir [Podcast literario “El Rincón del Escritor”]

[El siguiente artículo es una transcripción, aunque mejor sería decir que es el guión, del episodio 21 del podcast literario “El Rincón del Escritor”. Y desde esta segunda temporada, comenzar a publicar los guiones, para que lo tengan como referencia]



INTRO

¡Bienvenidos a una nueva temporada de El Rincón del Escritor! Aquí hablamos sobre libros que nos gustan y sus autores, inspiraciones y consejos para escribir, así como también de café, noches de lluvia y gatos. Yo soy Jairo Morales, el conductor de este podcast. Y nuevamente, bienvenidos.

Hoy comenzamos la segunda temporada del podcast hablando sobre RUTINAS PARA ESCRIBIR. Este es un tema bastante importante para todo aquel que busca dedicarse a la escritura, ya que no siempre se cuenta con el tiempo necesario para hacerlo. A veces hay distracciones externas y otras simplemente no estamos en el estado mental necesario. Intentaré ahondar un poco en este proceso de la creación de una rutina de escritura.

Así que prepárense un poco de café, tengas galletas con chispas de chocolate y comencemos… 

PARTE 1

Podemos comenzar hablando de las rutinas para escribir enfocándonos en la rutina de otros escritores. Esto es algo que suelo hacer siempre que descubro un nuevo autor o autora. Me gusta lanzarme al mundo de la Wikipedia y leer su biografía, conocer lo que ha escrito, ver si las librerías de Lima venden algunos de sus libros y, siendo honesto, también me gusta comparar la edad que el autor o autora tenía al momento de publicar su primer libro con mi edad. ¡Vamos! Espero no ser el único en esto. 

Pero antes de comentarles las rutinas de algunos escritores, entendamos un poco qué es lo que quiere decir el hecho de una rutina para escribir. La señora Google nos da muchas definiciones, pero me quedo con dos que me parecen importantes: 

– Costumbre o hábito adquirido de hacer algo de un modo determinado, que no requiere tener que reflexionar o decidir.

– Habilidad que es únicamente producto de la costumbre.

Estas definiciones tienen un par de palabras clave que son “Costumbre” y “Hábito”. Leí en algún rincón del internet que el hábito se comienza a formar a los 21 días de realizar algo todos los días. Ahora, imagínate que por 21 días consecutivos te sientes a escribir. No importa que escribas dos páginas o diez, lo que importa es que tu cuerpo y tu mente realicen la acción de sentarse delante de la laptop o la hoja en blanco y escribas. Algo que suelo hacer cuando no estoy escribiendo una novela y busco mantenerme “en forma” es escribir un diario. Así dejo que mi mente siga divagando en las cosas que suceden, en lo que pienso y en lo que observo. Y también permito que mis dedos tecleen lo más rápido que puedan. Yo escribo rápido, tanto así que golpeo mucho las teclas. Por eso me llegué a comprar una teclado mecánico que me permita golpear el teclado todo lo que quisiera sin la preocupación de arruinar la laptop. 

Entonces, enfocándonos en la forma de crear tu propia rutina para escribir. Puedes hacer la más simple de todas que es:

Trazarte un horario fijo para escribir. Muchos de nosotros tenemos un trabajo de oficina y eso significa que no podemos contar con 9 horas del día. Pero sí podemos despertarnos más temprano o acostarnos más tarde. Cuando me encontraba editando el manuscrito de mi primera novela, una amiga muy querida, Diana Dabdoub, me dio un consejo importante que hasta el día de hoy recuerdo y ahora se los comparto a ustedes. Recuerdo que le dije que no tenía tiempo para editar mi novela porque salía cansado del trabajo, a lo que ella me dijo que entonces escribiera temprano en la mañana. Yo le respondí que me gustaba dormir. Entonces, ella muy sonriente me dijo que si habían personas que se despertaban a las 4 de la mañana para salir a correr, entonces yo también podía despertarme a esa hora para dedicarme a escribir. Y eso se quedó en mi mente hasta el día de hoy. 

El horario fijo puede variar. Porque a veces son las historias que escribimos las que nos indican en qué momento del día funcionamos mejor para escribirlas. Por ejemplo, mi primera novela, “Al Norte del Paraíso” la escribí durante tres meses entre las 10 de la noche y la medianoche. Y ahora que estoy escribiendo una nueva novela ambientada en Corea del Sur, me encuentro escribiendo temprano durante las mañanas, entre las 5 y 8 de la mañana, pero esto es porque tengo un trabajo. 

Luego de trazarte un horario fijo también puedes: 

Tener tus rituales para antes de escribir. Y con ritual no me refiero a que debes sacrificar una oveja bajo la luz de la luna en cuarto menguante, mientras recitas versos en lenguas antiguas (OK. Eso es muy específico, por favor no pregunten). Sino que me refiero a que puede ser que preparar tu café sea una acción que le indique a tu cerebro que te estás preparando para escribir. Algunas personas encienden velas aromáticas. Yo, para esta novela que estoy escribiendo, escucho canciones coreanas (del tipo indie, R&B y un poco de baladas de k-dramas) y me he dado cuenta que tardo aproximadamente unos 40 minutos en entrar en el contexto de la novela para recién escribir. 

Algunos escritores mencionan que suelen leer un libro antes de sentarse a escribir. Porque de esa manera sienten que su mente entra en este modo literario y poco a poco se van desplazando a la página en blanco y continúan escribiendo. 

También puedes: 

Ponerte metas u objetivos. De esta manera tendrás más tangible tu progreso de escritura. Muchas veces las personas dejan de escribir porque sienten que no avanzan, pero si miras hacia atrás y observas todo lo que has escrito, lo más posible es que ya tengas la mitad de un libro. Steinbeck solía ponerse como una meta el escribir una página por día. Puede parecer bastante poco, pero si escribes una página cada día, al final del año tendrás poco más de 300 páginas escritas, una novela.

Quizás, el objetivo más famoso sea el de Stephen King, quien menciona en su libro “MIENTRAS ESCRIBO”, que se pone la meta de escribir 2,000 PALABRAS DIARIAS. Sin escribir esa cantidad no se aparta de la computadora. Y si te parece que escribir dos mil palabras diarias es demasiado, tranquilo que para eso está el hábito y la costumbre.

Por supuesto, King también menciona que no siempre llega a escribir esas dos mil palabras. A veces escribe el doble. No, mentira. Bueno, es posible, es Stephen King. El tipo publica dos libros cada año creo. En fin, a lo que quiero llegar es que King menciona que hay días en donde escribe poco. Y eso le pasa a todo el mundo, me pasa a mí y también te pasa a ti. 

El punto de la rutina para escribir es que puedas permitirte avanzar la historia que tienes en tu cabeza. Y no desesperarte en absoluto si es que no escribes nada un día o diez días. A veces será así. El otro día me encontré con los diarios de Franz Kafka en donde contaba que había pasado cerca de dos o tres meses sin poder escribir. Ahora, si alguien como Kafka se encuentra en el problema de no poder escribir por un tiempo, nos muestra que es humano como todos nosotros (Disclaimer: siempre he pensado que en el fondo Kafka es un monstruoso insecto). Y que es algo que siempre pasa. 

A veces puedes sentir que has encontrado tu rutina, tu ritual y tus pasos a seguir para poder escribir largo y tendido. Pero de pronto sucede algo que derrumba eso. Y lo que tienes que hacer es calmarte y seguir escribiendo adaptándote al ritmo nuevo que puedas tener. Siempre he creído que el trabajo del escritor es el de adaptarse a cualquier cambio y hacer caso a ese consejo de Neil Gaiman en donde nos dice que “pase lo que pase, sigue escribiendo”. 

PARTE 2

Ahora podemos enfocarnos en las rutinas de otros escritores. Nada más recuerden que cada persona tiene su propia rutina. Y que también las rutinas cambian. Yo creo fielmente en que cada libro tiene su propia rutina para ser escrito. Así que es nuestro trabajo el de encontrar la forma perfecta para escribirlo. 

Entonces, qué rutinas tenemos…

Haruki Murakami: nos cuenta que cuando se encuentra escribiendo novelas largas, mantiene una rutina exacta que consiste despertarse a las 4 de la mañana y escribir por unas 6 horas. Luego de eso se dedica a hacer algún tipo de deporte. A veces sale a correr o practica natación. 

Zadie Smith: autora de “Dientes Blancos”, ha confesado en varias ocasiones que ella no escribe todos los días, sin embargo sí escribe cuando siente una necesidad urgente de hacerlo, porque de esa manera sus lectores también sentirán esa misma urgencia. Además, Smith es una escritor lenta en el sentido de que siempre está reescribiendo todo lo que avanzó en la sesión anterior.

E. B. White: autor de libros como “Charlotte’s Web”, decía que, si esperas a que se den las condiciones ideales, morirás sin haber puesto una palabra en el papel. White solía encerrarse en una habitación de casa para escribir. Si de pronto había personas o se sentía incómodo, menciona que simplemente se paraba y buscaba otro lugar en donde escribir.

Maya Angelou: solía reservar una habitación de hotel en cada ciudad en donde vivía, para que hiciera las veces de su oficina. Ella comenta que pedía que retiraran todos los cuadros de las paredes que pudieran distraerle y simplemente llegaba temprano en la mañana y escribía. 

William Gibson: el escritor de ciencia ficción, cuenta que cuando está escribiendo un libro, suele levantarse a las siete de la mañana. Luego de revisar correos, tomar una taza de café y hacer ejercicios, se dedica a escribir. Sin embargo, él también menciona que si no pasa nada, no hay problema y se da permiso para cortar el césped, no se trata de esforzar. Pero generalmente escribe sin ningún problema. Por la tarde, luego del almuerzo, se dedica a escribir un poco más. Luego de eso, aprovecha en dormir. Gibson menciona que dormir es muy importante para su proceso.

Ernest Hemingway: siempre prefirió escribir durante las primeras horas de la mañana, porque decía que había momentos de silencio y la temperatura era fresca. Él solía escribir hasta llegar a un punto de la historia en donde sabía qué era lo que iba a suceder a continuación y lo dejaba ahí. De esa manera podía continuar escribiendo a la mañana siguiente. Este es un ejemplo que he venido siguiendo con la actual novela que me encuentro escribiendo, por ejemplo. El tener ideas claras de qué es lo que va a suceder a continuación, me permite evitar el bloqueo de escritor. 

PARTE 3

Como se pueden dar cuenta, las rutinas son variadas y si te encuentras comenzando a buscar tu propia rutina, el único consejo es que no desesperes. Permítete descubrir formas que poco a poco te llevarán a esa rutina que es para ti. Y también recuerda que las rutinas pueden cambiar de la noche a la mañana. Hay muchas rutinas que estaban establecidas que se vieron obligadas a cambiar debido a estos tiempos. El mundo sigue cambiando y lentamente nos vamos adaptando a todo esto. 

Entonces, resumiendo las posibles rutinas que pueden tener al momento de escribir consiste en tener un horario determinado, crearse una rutina que te permita llegar al estado mental necesario para escribir la historia que debas escribir y también pueden tener objetivos como escribir 4 palabras por día. 

Lo más importante de todo esto es que va a tomar tiempo. No es algo que se tiene de la noche a la mañana. Recuerden que escribir es algo que haremos siempre, sin importar la situación. Y si a veces las palabras no salen, entonces espera. Eventualmente, cuando menos te lo esperas y cuando tu corazón esté tranquilo, comenzarás a escribir. Una vez que eres escritor, serás escritor siempre. 

FINAL

Eso sería todo en este primer episodio de la segunda temporada. Espero que les haya gustado. Si tienen preguntas o propuestas de ideas para futuros episodios, pueden escribirme con total confianza. Me encuentran en Instagram como @jairomoralesbooks y en Twitter como @jaii_morales. 

Y antes de despedirme quiero mandar un saludo a Mai, quien nos escucha desde los Países Bajos. Y, además, recomendarles un libro. (De ahora en adelante, al finalizar cada episodio les recomendaré un libro). Y comenzamos con la Antología de Ciencia Ficción China Contemporánea, titulada “Planetas Invisibles” editada por Ken Liu. La editorial RUNAS es la encargada de traerla al español y es un libro que sirve como introducción a todo este enorme y complejo mundo de la ciencia ficción china. Este será un tema que hablaremos en futuros episodios, así que estén atentos. 

Esto ha sido El Rincón del Escritor, gracias a todos por escuchar. Yo soy Jairo Morales y nos vemos la siguiente semana. ¡Chau!


[Pueden escuchar este y más episodios del podcast literario “El Rincón del Escritor” en Spotify y Apple Podcasts]

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