Las noches se precipitan sobre mí
para obligarme a sentir
aquello que me prohíbo sentir
durante las mañanas

Para enfrentarme
contra el reflejo de mi propia alma,
para hacerme ver que no soy
una buena persona después de todo

Nadie en realidad lo es
Las noches nos enfrenta
con lo que más evitamos:
Nosotros mismos.

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